Murales hernandianos de Orihuela

Entre el 16 y 18 de marzo tendrá lugar en el Barrio de San Isidro de Orihuela una nueva edición de los Murales dedicados a Miguel Hernández. La compañera María Dolores Piñero nos propone preparar nuestra intervención en dicho evento basándonos en un poema publicado en el periódico “El Dia” de Alicante, el 24 de febrero de 1932, el cual es de la primera etapa del poeta y no está recogido en ninguno de los libros publicados por él. Sobre estos versos, Joan Manuel Serrat compuso una canción que incluyó en su segundo disco sobre Miguel Hernández. Aquí tenéis el poema y el enlace para escuchar la canción.

La idea de María Dolores es inspirarse en la palmera, que tanto significado tiene para los ilicitanos, y utilizarla como nexo de unión entre Elche-Miguel Hernández-Orihuela. Poneos a trabajar en los bocetos, tanto si son sobre este tema que proponemos como si se trata de otro que sea adecuado con la idea de los murales hernandianos de Orihuela. Que lo tenemos encima. ¡Ánimo!

LA PALMERA LEVANTINA
La palmera levantina,
la columna que camina.
La palmera…
La palmera levantina,
la que otea la marina,
la mediterránea era. La palmera levantina,
la que atrapa la primera
ráfaga de primavera,
la primera golondrina. La señora de paisajes.
La que araña a los luceros
y se ciñe los encajes
de las nubes, cual turbantes, a los zancos datileros.
El magnífico incensario
que se mece solitario
al final de una colina,
contra azul extraordinario…
¡La palmera levantina!
La que arranca
la primer hebra de luces
a la aurora blanca.
La que brinda sol en grano al verderol.
La que arrójase de bruces
contra el Sol.
La que encuna
al arcángel de la luna. La que escalan los palmeros,
que le arrancan sus macizos lagrimones
entre risas y canciones
y jilgueros;
aunque a veces se hacen llantos
risas y cantos,
cuando de un violento viento
sacudidos estos árboles tornátiles
echan todo el firmamento:
aves, palmas, hombres, dátiles.
La palmera levantina,
lo primero que ve el ojo marinero
de los mares de Levante.
¡La palmera de Alicante!
Vedla, fina,
palpitar en el confín.
Vedla, presa, en la retina
de Azorín.
Contempladla entre los ojos
rojos de belleza, rojos
de crepúsculo y pena de Miró:
del amante de las horas soleadas de las siestas,
de los corpus campesinos, de las fiestas
aldeanas
olorosas a cosechas y a campanas,
del que adoro tanto yo.
Vedla hecha largas varas
ante aras
en los templos, recordando que el Rabí a Jerusalén
fue triunfante en un pollino.
Contempladla suspirando por el pino
del amargo Enrique Heine.
Como manos compañeras,
al dejar mis anchos valles virgilianos
y marchar de una mentira bella en pos,
como manos,
desde fondos de horizontes y colinas
me dijeron las palmeras
levantinas:
¡Adiós!
1932

Enlace a la canción de Serrat:

https://www.youtube.com/watch?v=u4R32rwsn-I

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